Casi ninguna, y casi nunca a propósito. El 4,2 % de las webs (23) impide en su robots.txt el paso a algún rastreador de IA, pero solo 3 de ellas tienen reglas escritas para bots de IA. El resto usa una regla genérica que deja entrar a Google y a Bing y cierra la puerta a todos los demás, incluidos los buscadores de ChatGPT, Perplexity y Claude.
Lo llamativo es el origen: 16 de esas webs comparten exactamente el mismo robots.txt, y todas están alojadas en el mismo proveedor de hosting (16 de sus 24 webs en la muestra). Fuera de ese proveedor, el fichero no aparece. Esas clínicas están fuera de la búsqueda con IA, probablemente sin saberlo.
Otro 6,3 % no bloquea nada, pero entrega una portada casi vacía a quien no ejecuta JavaScript, que es el caso de los rastreadores de IA: la mediana es de 711 palabras, y estas webs no llegan a 150.